¿POR QUÉ Y PARA QUÉ SOY GANADERO?

 ¿POR QUÉ Y PARA QUÉ SOY GANADERO?


He pasado buena parte de mi vida en el llano apureño, más de cuarenta años levantándome temprano, organizando y lidiando los trabajos ganaderos, entre veranos duros, inviernos largos y amaneceres que han valido la pena.


Quiero comenzar a compartirles mis vivencias, reflexiones y aprendizajes de estos largos años de trabajo como ganadero en el llano. No tengo otra intención sino solamente esta.


Hoy les comparto una pregunta que me hice muchas veces, en distintos momentos de mi vida: ¿por qué y para qué soy ganadero?



DE DÓNDE VENGO



Yo me crié en un ambiente ganadero. Desde pequeño, lo único que he conocido, como forma de vida y como tema de familia, ha sido el campo, la finca, el ganado y el llano .


Recuerdo que, aun siendo niño, le prestaba atención a la historia de nuestro llano, de cómo se fundó mi abuelo y mi papá. Con el paso del tiempo, el tema central de conversación con mi papá fue la ganadería.


Empecé a ir al llano desde muy pequeño, cuando no era tan fácil llegar: prácticamente no existía carretera, había que ir por río, a caballo o en mula. Para mí todo eso era una gran aventura.


Con los años no sólo viví el llano, sino que me preparé para él. Estudié Ingeniería en Producción Animal. Tuve profesores de altísimo nivel, ligados al llano y a la ganadería, que me entusiasmaron aún más con este mundo. En mi vida profesional conocí mentores que aumentaron mi interés en la buena ganadería y en las buenas prácticas de trabajo en el llano.



POR QUÉ SOY GANADERO


He estado trabajando cuarenta años en ganadería en el llano por la misma razón por la que empecé: porque me gusta y me llena.


No he laborado en otra cosa, pero nunca fue una obligación. Siempre tuve la libertad de hacer algo distinto, solo que el llano me enamoró y ha sido parte de mí. El ganadero llanero no tiene sólo un oficio: tiene una forma de vida. Y esa forma de vida me gustó y me atrapó. Desde el principio sentí que la ganadería en el llano era mi lugar.


Me gusta mi trabajo, me gusta saber que he podido hacer cosas importantes en nuestra propiedad en el llano. En todo este tiempo he tenido muchos aciertos, pero también muchísimos errores y, aun así, nunca he dejado de sentir interés y curiosidad por lo que hago.


El llano tiene muchas limitantes, por sus propias condiciones, y eso lo he vivido en carne propia. Pero, para mí, esos han sido retos que poco a poco se han ido superando; se han revertido dificultades.


Creo que vale la pena ser ganadero hoy, porque se puede aportar al desarrollo y a la economía del país, ayudar a resolver problemas en distintos niveles, incluso sociales. Ser ganadero me hace sentir útil, parte de la sociedad, así como un buen ciudadano que está haciendo algo positivo y de transcendencia.



PARA QUÉ SOY GANADERO


Hoy soy ganadero para cumplir un objetivo que considero fundamental: que la ganadería, como célula básica de este proceso agroalimentario, logre que sus productos puedan llegar directamente al consumidor.


Ese es uno de los grandes retos que tenemos hoy como ganaderos y, particularmente, es uno de los objetivos que tenemos en nuestra empresa. Estamos trabajando para acercarnos al consumidor final con productos de altísima calidad, para todos, no sólo para una parte del país.


En este momento de mi vida y del país, seguir siendo ganadero para mí es un orgullo. Seguir en esto hoy es un reto grande, pero también es una manera de decir: después de tantos años, seguimos aquí, buscando, planteándonos y logrando nuevos objetivos. Esto realmente vale la pena.


Tanto la empresa ganadera como el ganadero en sí formamos parte de un proceso en el que se produce comida, la cual termina todos los días, de una u otra manera, en la mesa de los venezolanos. Eso yo lo valoro muchísimo.


No estamos hablando de algo secundario. Estamos hablando de alimento, algo primordial para todos. Esta es una de las cosas que más me satisface hoy: poder decir que aporto un grano de arena en el plato del venezolano. Esto es lo más importante para mí de ser ganadero y empresario: que se trata de una actividad primaria donde se produce alimento.


Creo que mientras mejor hagamos nuestro trabajo, más calidad tendrá el producto que ofrecemos. Eso, a la vez, dará más sentido a lo que hacemos. Entre mejor calidad, más valor tiene el esfuerzo diario en el campo. Tenemos que empeñarnos cada día más en ser más eficaces y eficientes en nuestro trabajo como ganaderos, y especialmente en el llano.


Algo muy importante para mí es que el sentido de este trabajo ha sido la generación de bienestar y calidad de vida en nuestra familia, en los trabajadores, el desarrollo y bienestar social de las comunidades de nuestro entorno y aportar a la seguridad alimentaria del país. Esto ha sido uno de mis grandes objetivos: el propósito que me ha motivado a ser constante durante tanto tiempo en el trabajo ganadero.


En la vida de uno hay momentos de debilidad, quiebres, diferencias, situaciones fuera de control en los que uno se pregunta si vale la pena seguir en este negocio. Pero siempre la respuesta, para mí, ha sido que sí vale la pena.


Hoy en día es mi forma de vivir. No deseo otra y, además, la disfruto. Tal vez por estar disfrutando tanto este momento de mi vida como ganadero en el llano es que decidí escribir y compartirles mi experiencia.


Por todo eso, hoy puedo decir con tranquilidad: por esto y para esto soy ganadero.

Y este es el camino que quiero seguir contando desde JJ Ganadero.

Comentarios

  1. Felicitaciones por su nueva iniciativa muchos éxitos y pendientes de sus nuevas publicaciones. Ser ganadero es una forma de vida.

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